¿Desde cuándo empecé a desear? Desgracia. Porque cuando me acuerdo de ti sólo quiero emborracharme hasta perder la conciencia y desaparecer en el ambiente como el humo de los cigarrillos con los que me alimento. Me consumo, ¿sabes? He perdido más de diez kilos en dos meses. Y lloro cuando sonrío después de colocar la pastilla de prozac en mi boca. No estoy bien. No te he olvidado. Escucho Daniel Johnston y lloro y pienso en ti. Te lo voy a decir: ¡He estado deprimido toda mi vida! Siempre azul. Nunca he sido feliz. Autodestrucción es lo que busco. Lento. Despacio. Desvanecerme. No soy demasiado audaz para desaparecer de un momento a otro. Debo hacerlo despacio y sin gracia, haciendo el idiota, claro, durante el proceso.
Es lo que te digo. Autodestrucción lenta e indolora. Cigarros y cerveza y drogas suaves que te embotan la mente y el espíritu. Pierdes la dirección. Caminas por las calles, de madrugada, solo, maullando, mientras todos duermen en sus camas, calientes e insatisfechos o lo contrario. Escribo tu nombre en una hoja de papel y el de Ella debajo. No sé dónde estoy ni a dónde voy. Furia solamente. ¿A qué? ¡No lo sé! Pero sigo andando. Los pies me duelen al igual que el pecho. Me falta el aire y mis piernas arden. Veo pasto sesgado con rejas alrededor y me recuesto. Pienso en el Hambre de Knut Hamsun y digo “¿Por qué no?” Intento ver las estrellas, ¡y nada! El cielo es negro y nada más. Murmuro en el frío y comienzo a cantar. Cantar es lo que siempre hago cuando ando y estoy cansado. Duermo y despierto con burlas alrededor. “Míralo, ahí tirado”. Querías ser un vagabundo, ¿no? Ahora lo eres. Empieza a clarear. Te sientes estúpido en medio del tráfico y la multitud. Es lunes. En un par de horas debes ir a trabajar. Subes a un camión que te lleva no a tu hogar sino al lugar donde siempre has estado y en el que jamás te has sentido bien. Duermes una hora. Maloliente y desaliñado te mezclas con la multitud, otra vez. ¿Qué es lo que quieres? ¡Dime! ¿Amor? ¡Durante veintitrés años crecí murmurando en el hielo! I feel so dead.
Cercano a la muerte.
Curiosidad.
Este lado está vacío.